Sesenta y cinco expertos acaban de publicar un libro que pretende funcionar como brújula de política pública hacia 2050. No es un documento de un solo sector, sino un diagnóstico colectivo con propuestas que trascienden agendas partidarias o cortoplacistas.
El ejercicio importa por lo que dice sobre cómo se piensa la Colombia de mediano plazo. Después de años de gobiernos que priorizan la gestión electoral sobre la planificación estructural, un esfuerzo coordinado de expertos para consensuar visiones de largo plazo sugiere que hay actores interesados en recuperar la conversación sobre fundamentos: instituciones, infraestructura, finanzas públicas, educación.
El reto real no está en el libro en sí, sino en si alguien lo lee y lo usa. Colombia tiene un cementerio de diagnósticos bien intencionados que nunca cruzan la puerta de un despacho ministerial. Las recomendaciones de expertos solo importan si hay voluntad política de implementarlas. Y esa voluntad depende menos de la calidad del análisis que de los incentivos electorales del que manda. Por ahora, el libro existe. Que se traduzca en acción es otra historia.