Edición N.º 2727 Viernes, 19 de junio de 2026 · Bogotá
· · Iniciar sesión Suscribirse
La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Judicial · Análisis · 19 jun 2026

Alias Jesú y la persistencia de la extorsión en el Caribe

La captura de un presunto cobrador de las ACSN en Santa Marta confirma que la economía criminal sigue suplantando al Estado en la región.

Alias Jesú y la persistencia de la extorsión en el Caribe — Judicial, ilustración editorial

La captura de alias “Jesú” en Santa Marta, según reportó Diario del Norte, vuelve a poner sobre la mesa un problema estructural que el país conoce bien y resuelve mal: la extorsión como mecanismo cotidiano de financiamiento de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN).

De acuerdo con la información publicada, la operación fue ejecutada por unidades de inteligencia y el Grupo Gaula de la Policía Nacional. El detenido sería, presuntamente, el encargado de “coordinar y ejecutar el cobro de extorsiones” en la zona. La nota original no precisa el sector económico afectado ni el monto estimado de los cobros, una omisión frecuente en este tipo de reportes que dificulta dimensionar el impacto real sobre el comercio y el transporte en el Magdalena.

Lo que sí permite afirmar el episodio es la continuidad operativa de una estructura que, pese a los golpes militares, mantiene capacidad de coerción sobre la población civil. Las ACSN, surgidas como disidencia del paramilitarismo, han sido señaladas en distintos informes de la Fiscalía y de la Defensoría del Pueblo como actores con presencia en la Sierra Nevada, el sur del Cesar y parte de La Guajira. Que un solo individuo pueda coordinar extorsiones indica una cadena de mando activa y, sobre todo, una base social que paga.

Aquí conviene detenerse en el punto que suele quedar enterrado bajo el lenguaje policial. La extorsión no sobrevive por la audacia de los cabecillas, sino por la debilidad de las instituciones locales. Comerciantes de Santa Marta, Ciénaga y Fundación han denunciado durante años la presencia intimidatoria de estas estructuras y la respuesta tardía o inexistente de las autoridades municipales. Cuando el Gaula actúa, lo hace después de que el daño está consolidado. La captura de un presunto cobrador es, en el mejor de los casos, un alivio transitorio para un puñado de víctimas y, en el peor, un relevo de personal dentro de la misma red.

La jurisdicción también merece atención. Alias “Jesú” fue puesto a disposición de la Fiscalía por el delito de concierto para delinquir con fines de extorsión, según la información disponible. Quedará por ver si el proceso avanza hasta sentencia ejecutoriada o si se queda, como tantos otros, en la etapa de imputación. El historial reciente muestra que la justicia penal colombiana enfrenta serias dificultades para cerrar casos de organizaciones criminales rurales, no por falta de tipificación —el Código Penal es claro en la materia—, sino por la fragmentación de la证据 disponible y la movilidad territorial de los testigos.

Hay, además, un componente de política de seguridad que el gobierno nacional ha tratado como secundario. La protección de pequeños comerciantes y transportadores no requiere grandes operaciones militares; requiere presencia institucional sostenida, canales de denuncia seguros y respuesta judicial efectiva. La extorsión se combate con confianza en el Estado, no solo con capturas mediáticas.

Por ahora, la noticia es una detención y un nombre más en el registro policial. La pregunta de fondo es si las ACSN tienen la capacidad de sustituir a alias “Jesú” en cuestión de días o si, por el contrario, la operación interrumpe un circuito que llevaba meses funcionando. Esa respuesta,残念ながら, no la entregan los comunicados oficiales.

Espacio publicitario 728 × 120
Columnista de La Bitácora

Catalina Restrepo Mejía

38 años, Medellín. Egresada de Ciencia Política de EAFIT con maestría en Periodismo de los Andes. 15 años cubriendo contratación pública y política regional.

Ver todas sus columnas

La conversación

Para participar en la conversación necesitás registrarte como lector. Sin contraseñas — un enlace al correo y entrás.

Registrarme para comentar

Sé el primero en comentar.