Arauca declaró el estado de calamidad pública el 12 de julio para atender las inundaciones que dejaron más de nueve mil familias damnificadas.
La medida surgió tras un consejo extraordinario de Gestión del Riesgo. El desbordamiento de caños y ríos destruyó vías, puentes y cultivos en Arauquita, Tame, Fortul y Saravena. Varias comunidades quedaron aisladas y los equipos de socorro operan con lanchas.
El gobernador Renson Jesús Martínez señaló que la emergencia no se veía desde hace más de sesenta años y pidió apoyo al gobierno nacional. El director de la UNGRD, Javier Pava, confirmó el envío de un puente provisional entre Saravena y Cubará y sostuvo conversaciones con Venezuela para abrir un corredor humanitario.
La declaratoria permite acelerar contrataciones, liberar recursos y coordinar ayuda en Arauca, Boyacá, Casanare y Norte de Santander.