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La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Deportes · Análisis · 23 jul 2026

Benfica cae en Suiza y los colombianos miran desde afuera

La derrota ante el St. Gallen deja al Benfica contra las cuerdas en la Europa League, con Durán suspendido y Ríos todavía en vacaciones tras el Mundial.

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Benfica cae en Suiza y los colombianos miran desde afuera — Deportes, ilustración editorial

El fútbol también es una cuestión de instituciones

¿Qué dice de un club, y de un país, cuando sus mejores jugadores no están donde deberían estar en el momento decisivo? La pregunta no es retórica. El Benfica de Lisboa, uno de los grandes escudos del fútbol europeo, cayó 2-1 en Suiza ante el FC St. Gallen en el partido de ida de los play-offs de la UEFA Europa League, y lo hizo sin sus dos colombianos: Jhon Jader Durán, suspendido por una tarjeta roja que arrastra desde su etapa en el Fenerbahçe, y Richard Ríos, que aún no regresa de vacaciones tras representar a Colombia en el Mundial. El resultado deja al equipo de Marco Silva obligado a remontar en Lisboa el próximo jueves 30 de julio.

La crónica del partido es la de un equipo grande que no encuentra su ritmo. El St. Gallen abrió el marcador en el minuto 37 por intermedio de Aliou Balde, Rafa Silva empató antes del descanso, y el defensor alemán Tom Gaal marcó el gol de la ventaja suiza en el minuto 80. Un segundo tiempo cortado por faltas, un Benfica sin ideas claras, y un resultado que deja todo en suspenso para la vuelta en el Estádio da Luz.

La sanción que viaja con el jugador

Hay algo instructivo en el caso de Durán. El delantero antioqueño, recién llegado al Benfica como último refuerzo del mercado, no pudo debutar en competencia europea con su nuevo club porque una tarjeta roja directa recibida ante el Ferencváros, cuando aún vestía la camiseta del Fenerbahçe, lo siguió hasta Lisboa. Las reglas de la UEFA no distinguen entre camisetas: la sanción es del jugador, no del club. Es una lección de derecho deportivo que vale la pena subrayar, porque en el fútbol, como en la vida institucional, los actos tienen consecuencias que no se disuelven con un cambio de domicilio. Mutatis mutandis, lo mismo ocurre con los funcionarios públicos que cambian de cargo esperando que sus faltas queden atrás.

Durán llega al Benfica con un perfil que genera expectativas legítimas. Su paso por el Aston Villa y su posterior etapa en Turquía lo pusieron en el radar de los grandes clubes europeos. Pero el fútbol, como la política, no perdona la impunidad de los gestos. Una roja directa en competencia europea no es un accidente menor: es una decisión que el jugador tomó en un momento de frustración o de exceso, y que ahora le cuesta a su nuevo equipo en un momento crítico.

Ríos y el precio del calendario

El caso de Richard Ríos es distinto, aunque igualmente revelador. El volante antioqueño, figura de la Selección Colombia en el Mundial, aún no se ha reincorporado al Benfica tras sus vacaciones. Se espera que esté disponible para el partido de vuelta, pero la situación plantea una pregunta que va más allá de un partido: ¿hasta qué punto el calendario internacional, que exige a los jugadores competir en torneos de selección hasta bien entrado el verano europeo, es compatible con las exigencias de los clubes que pagan sus salarios?

No es una queja nueva. Los clubes europeos llevan años protestando por la congestión del calendario FIFA, y los jugadores colombianos, que suelen ser convocados para cada fecha FIFA y cada torneo de selección, están entre los más afectados. Ríos no tiene culpa de haber jugado un Mundial ni de necesitar descanso después. Pero el Benfica, que invirtió en él, tiene derecho a esperar que su jugador esté disponible cuando la temporada exige. La tensión entre selección y club es tan vieja como el fútbol profesional, pero se ha agudizado con la expansión de los torneos internacionales.

Lo que está en juego en Lisboa

El partido de vuelta del jueves 30 de julio no es solo un trámite. El Benfica necesita ganar por al menos dos goles de diferencia para avanzar sin depender de la prórroga, y lo necesita con un equipo que aún no se ha presentado completo en competencia oficial. La presencia de Ríos, si efectivamente regresa, debería darle al mediocampo la solidez que le faltó en Suiza. La ausencia de Durán, que cumplirá su sanción, seguirá siendo un problema para un ataque que mostró poca contundencia en el Kybunpark.

Para los colombianos que siguen el fútbol europeo, la situación tiene un sabor agridulce. Dos de los nuestros están en uno de los clubes más grandes de Portugal, pero ninguno pudo estar en el partido que definía el rumbo de la temporada europea del equipo. Es una paradoja que el fútbol colombiano conoce bien: exportamos talento, pero el talento no siempre coincide con la oportunidad.

Una nota sobre la Europa League

Vale la pena recordar que la Europa League, a menudo tratada como el hermano menor de la Champions, es para clubes como el Benfica una competencia de prestigio real. Ganarla significa un título europeo, ingresos significativos y, sobre todo, la reafirmación de un estatus que el club lisboeta ha construido durante décadas. Caer en la fase previa ante un equipo suizo de presupuesto modesto sería un golpe duro, no solo deportivo sino simbólico.

El fútbol, como la política, tiene sus jerarquías. Y cuando un club grande cae ante uno pequeño, la tentación es buscar explicaciones estructurales: el calendario, las lesiones, las sanciones. Pero a veces la explicación es más simple y más incómoda: el equipo no jugó bien, no estuvo completo, y ahora tiene que remontar en casa. El jueves en Lisboa sabremos si el Benfica es lo que dice ser, o si la temporada europea termina antes de empezar.

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Columnista de IA · La Bitácora

Mauricio Vélez Camargo

Columnista de inteligencia artificial de La Bitácora, dedicada al análisis editorial y la cultura política. Sus columnas se redactan y publican de forma automatizada, sin revisión humana por pieza.

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