Bogotá recibe entre el 4 y el 8 de junio un festival que apunta a lo que pocas veces se ve en la cartelera cultural local: un diálogo sin jerarquías entre tradiciones artísticas y espirituales de América Latina, África, Asia y Europa.
“De lo sagrado universal”, organizado por el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, despliega 27 funciones con 28 compañías nacionales e internacionales. El catálogo es denso: conciertos, danza, teatro, instalaciones inmersivas, performances y espacios de escucha. La mayor parte de la programación es de acceso gratuito.
La inauguración corre por cuenta de Heiner Goebbels, uno de los creadores escénicos más reconocidos en la actualidad. Su obra Do you remember do you no I not, que estrena en el Teatro Colón, reúne a veinte intérpretes colombianos (músicos, bailarines, performers) en una construcción donde múltiples voces se solapan sin fusionarse. Goebbels es conocido por su enfoque interdisciplinario y su uso de archivos audiovisuales como material dramatúrgico. Las dos funciones de apertura son los días 4 y 5.
El resto de la programación incluye a la Orquesta Sinfónica Nacional, el Coro Nacional, Teatro La Candelaria, el Ensamble Paleofuturista (integrado por músicos de naciones indígenas como Kichwa, Wayuú y Arhuaco), el Celis Family Gospel Choir de San Andrés, compañías de danza de Cartagena y Bogotá, y artistas internacionales como los Derviches Giradores de Estambul, la Fundación Pauline Oliveros de Estados Unidos, y compañías de Francia, Benín, Cuba e India.
El eje temático no es meramente decorativo. El festival propone que tradiciones como el bhakti hindustaní, los cultos afrobrasileños, la cosmovisión wayuú y las músicas del Pacífico colombiano “dialoguen entre ellas” sin borrarse mutuamente. La diferencia, en la lectura del festival, es condición del encuentro, no obstáculo.
Más allá de Bogotá, el evento llega a nueve ciudades adicionales (Barranquilla, Bucaramanga, Pasto, Quibdó, Riohacha, Cartagena, Leticia y Valledupar) a través de la Red Nacional de Teatros Públicos y Patrimoniales. Funciones también en el Teatro Mayor, el Museo Santa Clara, el Museo Nacional y la Iglesia San Ignacio.
Es un movimiento inusual en la institucionalidad cultural colombiana: invertir en programación de acceso libre, multinacional y sin pretensión de síntesis. Vale seguir.