Un autobús del SITP mató a una madre y su hijo en Bogotá después de que el conductor lo dejara en movimiento con el motor encendido. Las cámaras de seguridad capturaron todo.
El operador estacionó el vehículo sin freno de mano en la calle 138D con carrera 158B, en Villa Cindy (Suba), para entrar a un baño público. El bus rodó solo por la vía, impactó primero un automóvil estacionado y luego avanzó hacia los peatones. Una mujer de 20 años y su bebé no lograron esquivarlo. Un acompañante intentó rescatarlos, pero la masa del vehículo lo impidió. El impacto final fue contra la fachada de un edificio.
La secuencia quedó grabada. Después del choque, residentes del barrio agredieron físicamente al conductor. La Policía Metropolitana tuvo que sacarlo del lugar para proteger su integridad. Las autoridades de tránsito abrieron investigación para descartar si fue negligencia del operador o fallo mecánico, aunque el video sugiere lo primero.
El suceso generó alteración del orden público. Mientras se espera el resultado de la investigación disciplinaria y posible acción penal contra el conductor, el caso vuelve a exponer un problema recurrente en el transporte público bogotano: la falta de protocolos efectivos de seguridad en vehículos y la capacitación deficiente de operadores. No es el primer caso de un bus sin control que causa muertes en la ciudad.