La garantía de acceso a los puestos de votación depende, en buena medida, de decisiones operativas que parecen menores pero resultan críticas. En Cali, el sistema de transporte masivo MIO y su complemento MIOCable extenderán su jornada este domingo de elecciones, iniciando operaciones a las 6:00 de la mañana y cerrando a las 10:00 de la noche.
Esta medida responde a una lógica elemental: los ciudadanos requieren movilidad para llegar a sus mesas de votación. Sin embargo, la decisión de ampliar horarios en transporte público merece escrutinio desde la perspectiva de la igualdad electoral. No todos los caleños tienen acceso a vehículo particular. Para sectores de ingresos bajos y medio-bajo, el MIO representa la única opción viable de desplazamiento.
La extensión del servicio hasta las 10:00 de la noche es relevante. Permite que quienes trabajan jornadas completas, o quienes enfrentan restricciones de movilidad por razones de seguridad en ciertos horarios, puedan ejercer su derecho al voto sin presión temporal. Esto es especialmente importante en una ciudad donde la congestión y los tiempos de desplazamiento son factores que, históricamente, han afectado la participación electoral.
Desde la perspectiva institucional, esta coordinación entre la administración municipal y el operador del sistema de transporte ilustra un funcionamiento básico del Estado: cuando los organismos públicos y privados alineados en un objetivo común—garantizar el acceso electoral—cumplen con sus responsabilidades, el resultado es un proceso más equitativo.
Lo que no aparece en el reportaje, pero es igualmente importante, es si esta ampliación de horarios incluye todas las rutas o solo algunas. La cobertura geográfica del servicio determina si la medida beneficia de manera uniforme a todos los estratos o si deja fuera a comunas específicas. Tampoco se especifica si hubo comunicación pública clara a los ciudadanos sobre estos cambios, elemento esencial para que la medida cumpla su propósito.
El MIO transporta diariamente a cientos de miles de caleños. En día electoral, cuando la participación es un indicador de salud democrática, cada decisión operativa tiene peso político. Ampliar horarios es correcto. Verificar que la ampliación sea efectiva, equitativa y comunicada es responsabilidad de quien informa y de quien supervisa.
Como reportó El Tiempo, el sistema funcionará con estos horarios extendidos el domingo de elecciones.