Entre las 00:00 del jueves 6 de agosto y las 23:59 del sábado 8 de agosto, el espacio aéreo sobre Cali, Palmira, Jamundí, Yumbo y Candelaria quedará cerrado a la operación de aeronaves no tripuladas. La Aeronáutica Civil expidió la restricción como parte del dispositivo de seguridad previsto para la ceremonia de posesión presidencial del 7 de agosto, en la que asumirá Abelardo De La Espriella, según reportó Vanguardia.
La medida suspende una lista amplia de usos: registros audiovisuales,labores periodísticas,publicidad,trabajos de inspección técnica,levantamientos cartográficos,tareas de vigilancia y monitoreo,actividades deportivas y sesiones de entrenamiento,entre otros fines. La prohibición alcanza tanto a pilotos recreativos como a operadores comerciales que vuelan bajo las categorías Abierta y Específica de la reglamentación aeronáutica colombiana,de acuerdo con la misma información.
Las excepciones se reducen a operaciones a cargo de las Fuerzas Militares,la Policía Nacional,organismos de inteligencia y entidades de gestión del riesgo y atención de emergencias,siempre con autorización previa de la autoridad competente. La Aeronáutica Civil advirtió que los infractores enfrentarán procesos administrativos,las sanciones contempladas en la normatividad vigente y el decomiso preventivo de los equipos cuando corresponda,como recordó Vanguardia.
No se trata de un cierre inédito. Cada vez que el país celebra una posesión presidencial,una cumbre internacional o un evento de alto nivel,la autoridad aeronáutica activa protocolos equivalentes para mitigar riesgos sobre autoridades nacionales y delegaciones extranjeras. Lo que esta resolución tiene de particular es su escala territorial: cinco municipios completos del Valle del Cauca,durante 72 horas continuas,con una prohibición que se extiende incluso a operadores comerciales que cuentan con permisos vigentes y cuyas aeronaves cumplen los requisitos técnicos exigidos por la regulación.
El impacto operativo para medios de comunicación,productoras audiovisuales y empresas especializadas en inspección técnica es verificable. Tres días sin posibilidad de volar en un área metropolitana de más de dos millones de habitantes,en plena actividad económica de agosto,implica reprogramación de vuelos pactados,pérdida de horas contratadas y ajustes logísticos para coberturas que ya estaban presupuestadas. Hasta la fecha,según la información disponible,la Aeronáutica Civil no ha publicado un protocolo de compensación ni un canal expedito para autorizaciones nominativas de uso periodístico o técnico.
La decisión también deja abierto un interrogante sobre proporcionalidad. El país dispone de sistemas de geofencing y de permisos nominativos que permitirían autorizar operaciones específicas sin comprometer el perímetro de seguridad requerido por la ceremonia. La opción de cierre total,aunque respaldada por las facultades legales de la autoridad aeronáutica,refleja un modelo de gestión del riesgo que prefiere la prohibición amplia antes que la autorización caso por caso,con seguimiento en tiempo real.
Para los ciudadanos del área metropolitana,el mensaje es directo: durante 72 horas ningún dron podrá sobrevolar Cali, Palmira, Jamundí, Yumbo y Candelaria. Para los operadores registrados,la advertencia también es concreta: el incumplimiento no se agota en una multa administrativa,sino que puede terminar con el decomiso preventivo del equipo.
La posesión presidencial es,por definición,un ejercicio de Estado que exige protocolos de seguridad restrictivos de libertades ordinarias,incluida la circulación y,en esta ocasión,el uso del espacio aéreo de baja altura. La pregunta que queda sobre la mesa es si la restricción,en los términos en que fue expedida,constituye la medida menos invasiva posible para garantizar el objetivo de seguridad declarado.