Varios días de lluvias continuas desbordaron los ríos Casanare, Ariporo, Pauto, Cravo Sur y Tocaría. El departamento decretó calamidad pública y mantiene alerta roja en esas cuencas.
El municipio de Nunchía registra los daños más graves. Barrios como Sirivana y El Pretexto quedaron bajo agua y sus habitantes debieron abandonar las viviendas durante la crecida. Las autoridades locales estiman que más del 70 % de la población de Yopal, Algarrobo, San Luis de Palenque y Hato Corozal sufrió afectaciones, según el informe de El Colombiano.
Los rescates se realizan por vía acuática debido a las condiciones meteorológicas que impiden operaciones aéreas. Bomberos de Yopal y tropas de la Décima Sexta Brigada del Ejército participan en la evacuación hacia albergues y en el traslado de alimentos, ropa y medicamentos. La Gobernación habilitó una recolección oficial de ayuda humanitaria y pidió que las donaciones se canalicen por esa vía.
Las autoridades recomiendan no cruzar vías inundadas ni acercarse a los ríos mientras continúe la temporada de lluvias.