La Defensora del Pueblo, Iris Marín, advirtió que el movimiento sísmico del viernes 15 de agosto dejó secuelas en la salud mental de miles de personas.
Para quien no siguió el tema: un sismo de magnitud significativa sacudió varias regiones del país; la UNGRD informó que la cifra de afectados sigue en ascenso y ya se registró una víctima fatal en Pereira.
Marín recordó que, en emergencias anteriores, la falta de atención psicosocial prolongó el impacto entre comunidades rurales. El gobierno nacional no ha precisado si destinará recursos específicos para este rubro.
El tema importa porque la reconstrucción física suele priorizarse sobre el apoyo psicológico, y la experiencia muestra que ese desbalance retrasa la recuperación real de las zonas afectadas.