La Dian cruza datos pero la exógena no es prueba plena
El recaudo proyectado depende de cruces masivos, pero el Consejo de Estado limita su uso como evidencia automática de ingresos gravables.
Opinión, ensayo y memoria política
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El recaudo proyectado depende de cruces masivos, pero el Consejo de Estado limita su uso como evidencia automática de ingresos gravables.
La divisa baja a $3.113 en medio de tensiones globales, mientras la bolsa local refleja una confianza que contrasta con la incertidumbre política.
El dólar baja por inversión de portafolio y petróleo, pero la apreciación del peso es frágil sin ajustes fiscales estructurales ni crecimiento privado.
La TRM se acerca a $3.100 tras una corrección técnica, pero el costo del dinero permanece restrictivo y frena la reactivación productiva.
La suspensión preventiva de servicios bancarios en el Valle, Chocó y Eje Cafetero tras el terremoto revela riesgos de infraestructura que trascienden lo geológico.
El dólar cae a $3.136 por carry trade y debilidad global, pero la incertidumbre fiscal y electoral amenaza con revertir la apreciación del peso colombiano en 2026.
La TRM se ubica en $3.157, pero las casas de cambio cobran hasta $3.980. La brecha entre la tasa oficial y la real afecta al comercio y a los hogares.
La disparidad de precios del nuevo iPhone en Turquía, Brasil y Egipto refleja distorsiones cambiarias y barreras arancelarias que también penalizan la inversión productiva en Colombia.
El nuevo presidente anuncia un decreto de austeridad inmediata. La señal fiscal es clara, pero la ejecución determinará la confianza de los mercados y la estabilidad regional.
El nuevo gobierno autoriza fracturamiento hidráulico y busca recuperar utilidades de Ecopetrol tras una caída del 72% en cuatro años.
El nuevo presidente anuncia austeridad fiscal y reforma tributaria estructural. El reto es sostener la disciplina sin sacrificar la inversión social ni la credibilidad ante los mercados.
El dólar baja a $3.148 por carry trade y debilidad global, pero la volatilidad y el riesgo fiscal amenazan la estabilidad cambiaria en un año electoral.
La multa por promociones incumplidas demuestra que la defensa del consumidor es un pilar de la competitividad y no un capricho burocrático.
La caída del crudo y la revaluación en el cierre de mandato reflejan riesgos externos que condicionan la estabilidad macroeconómica entrante.
La apreciación del peso refleja expectativas de austeridad, pero la estabilidad depende de que el recorte anunciado se ejecute sin dilaciones políticas.
La caída del peso a $3.169 refleja carry trade y petróleo, no un voto de confianza al entrante. La estabilidad dependerá de la disciplina fiscal post-transición.
La apreciación reciente del peso refleja flujos externos y riesgo geopolítico en Oriente Medio más que la intervención cambiaria del Banco de la República.
El salto del euro a $3.680 y la alta volatilidad cambiaria reflejan dudas del mercado sobre la senda fiscal, pese al diferencial de tasas que sostiene al peso.
La propuesta distrital de retener ICA en pagos inmediatos contradice la evidencia regional y pone en riesgo la inclusión financiera, según advierte el gremio Fintech.
La TRM baja a $3.204 en plena transición de gobierno. La compra de reservas del Emisor y los datos laborales de EE.UU. marcan el techo y piso de la divisa.
El restablecimiento del flujo eléctrico hacia Ecuador es un alivio técnico, pero la integración energética regional sigue pendiente de una institucionalidad que trascienda los ciclos políticos.
Transferir $8.000 por galón de diésel en 2026 posterga el ajuste y aumenta la vulnerabilidad externa de Colombia.
La volatilidad cambiaria refleja riesgos geopolíticos externos y señales mixtas del Banco de la República sobre tasas y reservas.
La oferta informal de préstamos con garantía inmobiliaria en Manizales refleja la contracción del mercado formal y los riesgos para la seguridad jurídica.
La regasificadora del Pacífico inicia operaciones con tecnología asiática, un hito energético que redefine la matriz y expone riesgos geopolíticos.
La TRM sube levemente mientras el mercado espera datos laborales de Washington que definirán la tasa de la Fed y el rumbo cambiario regional.
Un dólar barato alivia la inflación importada pero castiga al exportador. Colombia debe decidir si aprovecha la ventana para modernizar su aparato productivo o subsidia la ineficiencia.
La transformación jurídica de Nequi en compañía de financiamiento marca un hito regulatorio que profundiza la inclusión sin sacrificar la estabilidad del sistema.
La intervención cambiaria del Banco de la República coincide con una caída del Brent que presiona los ingresos fiscales y reconfigura la balanza comercial.
Petrobras y Ecopetrol confirman gas en Sandía-1. El descubrimiento valida la inversión privada offshore pese a la incertidumbre regulatoria interna.
La TRM se ubica en $3.144, pero las casas de cambio muestran dispersión extrema. El dólar fuerte y el petróleo a la baja presionan la balanza comercial colombiana.
La caída del dólar a $3.151 responde al carry trade y factores externos, pero la volatilidad y el riesgo fiscal amenazan con revertir la tendencia en un año electoral.
Las matrículas crecieron 17,59% anual. El dato confirma que la motocicleta es el activo de capital esencial para la supervivencia económica ante la falta de empleo formal.
El cierre de la papelera tras 60 años confirma que los aranceles antidumping son insuficientes ante la revaluación y las prácticas desleales de comercio asiático.
La Junta mantuvo la tasa en 12% pese al desacople inflacionario. La decisión refleja la tensión entre contener precios y evitar un freno excesivo a la actividad económica.
El dólar a $3.145 reduce el costo en pesos del trámite consular, pero la fortaleza cambiaria no garantiza mayor acceso ni refleja mejoras estructurales en la economía colombiana.
La Junta mantuvo el interés en 12 % priorizando la estabilidad cambiaria y el empleo, según Pulzo. La meta del 3 % se pospone ante riesgos externos y expectativas desancladas.
El Emisor sostiene la tasa de interés mientras el dólar supera los $3.150 y la usura roza el 29%, reflejando la tensión entre estabilidad monetaria y riesgo soberano.
Según el Dane, el desempleo bajó al 8,0 %, pero la informalidad sigue en 55,1 %. La recuperación depende del turismo y no de la manufactura.
La transición de Nequi hacia una entidad vigilada por la Superfinanciera marca un hito de madurez en las fintech colombianas y refuerza la seguridad del ecosistema digital.
La tasa de cambio baja a $3.129, pero la estabilidad depende de flujos externos y no de reformas productivas internas ni de confianza institucional.
La gestión saliente muestra utilidades históricas, pero el mercado exige claridad sobre la sostenibilidad fiscal y la independencia corporativa tras el cambio de mando.
Eximir el GMF en movimientos propios mejora la eficiencia financiera sin sacrificar recaudo estructural ni incentivar la informalidad.
La integración de Tigo y Movistar consolida un duopolio en Colombia. Más allá del nombre del Arena, la operación marca un hito en la competencia y la inversión en infraestructura digital.
El dólar bajo $3.200 refleja confianza en la transición, pero la apreciación del 27% en cuatro años amenaza la industria y exige cautela ante flujos volátiles.
La divisa prueba soportes técnicos cerca de $3.180, pero la cautela fiscal y la política monetaria de EE.UU. sugieren volatilidad hacia el cierre de 2026.
El optimismo de comerciantes e industriales mejora 13,7 pps, pero depende de señales futuras más que de la realidad actual del mercado interno.
El dólar baja a $3.182 por factores externos, pero la incertidumbre fiscal y electoral amenaza con revertir la apreciación cambiaria en el segundo semestre.
La divisa baja de $3.200 y el crudo retrocede, un respiro coyuntural que no resuelve los desequilibrios fiscales ni la dependencia petrolera de Colombia.
El dólar baja por la FED y la calma local, pero la revaluación expone la falta de competitividad estructural frente a costos laborales y energéticos.