Un avión de la Policía Nacional fue atacado con disparos el viernes 22 de mayo poco después de despegar del aeropuerto de Ocaña, en Norte de Santander. La aeronave, que viajaba hacia Bogotá con 14 funcionarios a bordo, recibió ráfagas aproximadamente a las 12:55 p.m. y completó el vuelo hasta el aeropuerto El Dorado. Tres ocupantes resultaron heridos; los otros once fueron evaluados sin lesiones.
Según la Policía Nacional, la tripulación mantuvo el control de la nave durante el ataque. El general William Rincón, director de la institución, expresó que “gracias a la valentía y el profesionalismo de nuestra tripulación, el avión se mantuvo en vuelo y aterrizó de manera segura en El Dorado. Con esto se evitó una tragedia de mayores proporciones”, según reportó El Colombiano.
Rincón anunció la activación de “capacidades operativas, investigativas y de inteligencia” para identificar a los responsables. La Policía Nacional y el Ministerio de Defensa ofrecen una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los atacantes, según la institución.
El incidente refleja la persistencia de confrontaciones armadas en Norte de Santander, región donde grupos armados disputan control territorial. El ataque coincide con un contexto de violencia en la zona que ha incluido masacres contra civiles y ataques a funcionarios públicos. Las investigaciones avanzan y las autoridades se pronunciarán conforme emerjan hallazgos de las diligencias judiciales.