Ecopetrol S.A. suspendió temporalmente el proceso de contratación destinado al mantenimiento y gestión de activos industriales con parada de planta en las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, según reportó Caracol Radio el 8 de julio de 2026. La compañía registró la decisión en SECOP II.
Los hechos documentados
La cronología reconstruida por la Unidad Investigativa de Caracol Radio es la siguiente. El 3 de julio, los gerentes de las dos refinerías remitieron un memorando a la Jefatura de Abastecimiento, Facilidad y Paradas, pidiendo evaluar la conveniencia de suspender el proceso por dudas sobre transparencia, objetividad y garantías. El 6 de julio reiteraron la solicitud con un término concreto: tres meses.
La petición llegó después de que el vicepresidente de Refinación y Procesos Industriales, Felipe Trujillo, formulara 13 cuestionamientos sobre el proceso, y un día después de que se cerrara la recepción de propuestas, el 2 de julio. Ecopetrol anunció que revisará las observaciones y evaluará requerir la intervención de la Dirección de Cumplimiento y de la Procuraduría General de la Nación en el marco de su función preventiva.
Lo que está en juego
El contrato, según Caracol Radio, tiene un valor estimado de US$700 millones (aproximadamente 2,4 billones de pesos) y un plazo de diez años. Define quién opera paradas de planta críticas para la producción de combustibles. Cuando los propios gerentes de las unidades de negocio piden congelarlo y un vicepresidente formaliza 13 reparos antes del cierre, el hecho objetivo es que el proceso avanzó pese a observaciones internas documentadas por escrito.
La pregunta de fondo es por qué. Si la Dirección de Cumplimiento y la Procuraduría intervienen, como anunció Ecopetrol, su función preventiva debería traducirse en una revisión sustantiva del pliego, los criterios de evaluación y la trazabilidad de las decisiones. ¿Bastará con una suspensión administrativa o se requiere un pronunciamiento técnico sobre si el proceso, tal como está estructurado, garantiza competencia real entre proponentes?
El contexto institucional
El momento político añade peso al asunto. A un mes del cambio de gobierno, cualquier contrato plurianual de esta magnitud queda bajo la lupa de la opinión pública. El 1 de julio, Caracol Radio reportó las declaraciones del exministro José Fernando Restrepo, quien sostuvo que “el primer decreto debe ser para cambiar la junta de Ecopetrol” y calificó la gestión reciente como “una destrucción total”. Es una opinión atribuida, no un hecho probado, y como tal debe leerse.
Lo que sí describe ese clima es que una decisión contractual de diez años no puede tomarse sin blindaje documental. La suspensión abre una ventana para que la junta directiva y los órganos de control reconstruyan el expediente y respondan, con cifras y actas, por qué se continuó el proceso tras los 13 cuestionamientos de Trujillo.
Qué esperar
Si Ecopetrol cumple su anuncio, en las próximas semanas deberían darse tres movimientos verificables en fuentes oficiales: la publicación en SECOP II del acto administrativo que sustenta la suspensión, la convocatoria a un comité de cumplimiento que revise los 13 puntos planteados por Trujillo, y un pronunciamiento de la Procuraduría sobre si activa función preventiva disciplinaria.
Por ahora, la decisión de suspender es prudente. Pero una suspensión sin trazabilidad posterior es solo una pausa administrativa. La transparencia que invocan los gerentes se demuestra con documentos públicos, no con comunicados.
Fuente: Caracol Radio, “Tras cuestionamientos, Ecopetrol suspendió contratación de US$700 millones para sus refinerías”, 8 de julio de 2026. Consulta complementaria: SECOP II.