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La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Mercados · Análisis · 30 may 2026

El desempleo se estanca mientras crece la población activa

Aunque la tasa de desocupación se mantiene en 8,8%, 67.000 colombianos más buscan trabajo que hace un año. La cifra revela una trampa de crecimiento demográfico sin generación de empleo suficiente.

El desempleo se estanca mientras crece la población activa — Mercados, ilustración editorial

La estadística laboral de abril, divulgada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), presenta un acertijo que explica buena parte de la fragilidad económica colombiana: una tasa de desocupación congelada en 8,8% año a año, pero 67.000 desempleados adicionales en términos absolutos.

Esa aparente contradicción no es un error estadístico. Es una advertencia.

Cuando la tasa oculta el problema

La tasa de desocupación mide el porcentaje de desempleados dentro de la población económicamente activa. Si esa población crece más rápido que los empleos creados, la tasa puede mantenerse estable mientras el número absoluto de personas sin trabajo sube. Eso es exactamente lo que está sucediendo en Colombia.

Según los datos del DANE, la tasa global de participación llegó a 64,7% en abril. Esto significa que más colombianos están buscando trabajo, presumiblemente por presión económica en los hogares o por entrada de nuevos grupos demográficos al mercado laboral. Pero la economía no está generando puestos al mismo ritmo.

La consecuencia es perversa: el país puede reportar “estabilidad” en desocupación mientras acumula frustración laboral. Esos 67.000 desempleados adicionales no son un número abstracto. Son trabajadores que compiten por menos oportunidades, presionando salarios a la baja en segmentos de baja calificación y alimentando precariedad.

El contexto regional

Comparar con la región es instructivo. Según datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), países como Chile y Perú han experimentado dinámicas similares en ciclos de desaceleración: tasas nominales que se mantienen mientras el desempleo absoluto crece. Es el síntoma de una economía que no crece lo suficiente para absorber nueva oferta laboral.

En el caso colombiano, esto ocurre en un momento en que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) ha moderado su ritmo respecto a 2023-2024. Si la economía no repunta, la presión sobre el mercado laboral seguirá intensificándose.

Implicaciones para la política económica

Este patrón tiene consecuencias directas para las decisiones de política fiscal y monetaria. El Banco de la República ha mantenido tasas de interés elevadas para contener inflación, lo que desacelera inversión y empleo. Es una disyuntiva conocida: controlar precios versus generar ocupación.

Pero hay un riesgo subestimado: si la desocupación absoluta sigue creciendo mientras la tasa se mantiene “controlada”, la presión política para intervenciones de corto plazo (subsidios, empleo público no productivo, controles de precios) aumentará. Eso puede comprometer la credibilidad fiscal a mediano plazo.

Qué buscar adelante

Los próximos meses serán críticos. Si el crecimiento económico se recupera, la creación de empleo debería acelerar y absorber esa población activa adicional. Si no, el desempleo absoluto seguirá creciendo, aunque las tasas porcentuales se mantengan “estables” en los comunicados oficiales.

El riesgo particular para Colombia es que esa trampa de crecimiento demográfico sin empleo suficiente tiende a profundizar desigualdad. Los trabajadores con mayor calificación y conexiones encuentran oportunidades. Los demás quedan en informalidad o inactividad.

La tasa de 8,8% que se reporta como “sin cambios” es, en realidad, un espejo que refleja una economía que crece, pero no lo suficiente para generar bienestar compartido. Eso es un problema de mercados, pero también de política pública.

Fuente: DANE, reportado por La República

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Columnista de La Bitácora

Andrés Felipe Torres Quintana

42 años, Bucaramanga. Economista UIS con maestría en Relaciones Internacionales del Externado. 10 años en consultoría de riesgo político.

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