El Frente de Guerra Nororiental del ELN emitió un comunicado en respuesta a los llamados del gobernador William Villamizar para reducir la confrontación en el Catatumbo. Para quien no siguió el hilo: hace 16 meses el ELN y la disidencia del Frente 33 se enfrentan en la región, generando desplazamientos masivos, confinamientos y decenas de muertes en municipios rurales.
Según reportó Caracol Radio, la guerrilla reconoce el pronunciamiento institucional pero presenta un diagnóstico distinto al del gobernador. En el documento, el ELN sostiene que las últimas semanas han registrado mayor intensidad en operativos militares y menciona lo que describe como acciones coordinadas entre las Fuerzas Militares y el Frente 33. El grupo también denunció afectaciones a civiles en operativos rurales y reportó cinco muertes civiles en Jesús María Semprún, en el estado Zulia de Venezuela.
El comunicado solicitó intervención de la Defensoría del Pueblo, organismos internacionales de derechos humanos y la Gobernación para impulsar mecanismos humanitarios. Caracol Radio interpretó el mensaje como una respuesta que aparenta receptividad al diálogo mientras responsabiliza al Estado y al Frente 33 del agravamiento del conflicto.
Lo que importa: el pronunciamiento expone la brecha entre los llamados institucionales a la paz y lo que sucede en el terreno. Mientras gobernadores, líderes sociales e iglesia presionan por treguas, las partes en conflicto siguen acusándose sin intermediación verificable que traduzca esos llamados en ceses reales. El Catatumbo sigue atrapado en ciclos donde la demanda por diálogo no ha logrado convertirse aún en acciones coordinadas que reduzcan la violencia.