Los hábitos vacacionales de los colombianos están cambiando. Según un análisis de Viajes Falabella presentado este mes, el viaje en solitario ganó terreno entre los vacacionistas nacionales, desplazando la preferencia histórica por viajes en grupo o en pareja.
El fenómeno no es aislado. En otras economías latinoamericanas y globales, el turismo individual ha crecido desde 2023, impulsado por una búsqueda de autonomía en la planificación y mayor flexibilidad en itinerarios. Para los colombianos, esto significa que las plataformas de reserva ven más consultas de una sola persona, más hospedajes con ocupación individual y una demanda distinta en tours y experiencias.
Lo relevante aquí no es solo la cifra, sino lo que revela sobre cómo cambió el consumo post-pandemia. Después de 2020, cuando los viajes se congelaron, hubo un rebrote de turismo familiar y grupal. Ahora, dos años después, el péndulo se mueve hacia la autonomía. Algunos viajeros priorizan experiencias personales sin negociar destino ni ritmo. Otros simplemente no encuentran compañía disponible en sus fechas de descanso.
Para las agencias de viajes y aerolíneas, esto tiene implicaciones directas: menos paquetes de grupo, más personalización, ajustes en las políticas de ocupación hotelera. Las redes sociales también lo reflejan: más contenido de influencers viajando solas, más comunidades en línea de turismo individual.
La pregunta que queda abierta es si esto es un cambio estructural o una moda cíclica. Por ahora, los números de Viajes Falabella dicen que los colombianos descubrieron que viajar solo es viable, y eso es suficiente para que siga siendo tendencia.