Junior de Barranquilla despachó a Atlético Nacional 3-0 en la final de ida de la Liga BetPlay 2026-I. Con esta ventaja en el Romelio Martínez, el equipo costero está a un partido de su segundo título consecutivo y de levantar su estrella 12.
Luis Fernando Muriel fue el figura incómoda para Nacional. Abrió el marcador en el minuto 36 con una llegada por derecha que terminó en centro al área. El número 10 del Junior definió con claridad. Luego, en el minuto 53, Muriel convirtió desde el punto penal tras una falta de César Haydar sobre él. Brayán Castrillón completó la goleada en el primer tiempo con el 1-0 tempranero del minuto 8.
Nacional no tuvo respuesta. El equipo Verde apenas generó una llegada clara: un remate de Alfredo Morelos en el minuto 27 que atajó bien Silveira. Después de eso, el partido fue de trámite para Junior. Nacional bajó intensidad, Junior bajó revoluciones, y los 45 minutos finales fueron un partido muerto con el resultado ya definido.
Hubo un incidente en la tribuna norte del Romelio Martínez pasado el minuto 85. Se reportaron disturbios y enfrentamientos que obligaron a detener el partido. La seguridad controló la situación sin que trascendiera mayor gravedad.
Por qué importa. Esta goleada redefine la serie. Para Nacional, no es una derrota cualquiera: es una brecha de tres goles en casa ajena. Medellín necesita una remontada de película—no imposible, pero casi—para forzar penales. Junior, en cambio, juega el partido de vuelta con una tranquilidad que Nacional no tendrá. Un empate en la ida es un resultado diferente. Una goleada es casi un título hecho.
La historia de los clásicos entre estos dos equipos en finales promete drama: las tres definiciones anteriores (2004, 2014-I, 2015-II) todas terminaron en penales. Esta vez, Junior llegó con ventaja mental antes de que la pelota ruede en Medellín.