Una captura con orden judicial
En la noche del 12 de junio, sobre las 11:05 p.m., la Policía detuvo en el peaje de Flandes, Tolima, a un hombre identificado por las autoridades como alias “Víctor Chala”, señalado como cabecilla de comisión armada de la Estructura 36 de las disidencias de las Farc en Briceño, Antioquia. Según reportó Caracol Radio, la captura se materializó por orden judicial y los delitos imputados fueron terrorismo, extorsión y concierto para delinquir agravado. En el mismo procedimiento fueron aprehendidas otras cinco personas en flagrancia, conforme a la misma fuente.
El material decomisado
De acuerdo con el reporte de Caracol Radio, en el operativo las autoridades incautaron cuatro pistolas calibre 9 milímetros, ocho proveedores, 115 cartuchos del mismo calibre, 33 millones de pesos en efectivo, una camioneta marca Toyota y siete teléfonos celulares. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que el capturado se movilizaba con cinco personas más y sostuvo —en declaraciones recogidas por el mismo medio— que el resultado reduce la capacidad de la estructura para ejecutar acciones contra la población civil y la Fuerza Pública en Antioquia. La operación fue ejecutada por la Dijín, a través del Grate, en coordinación con el Goes del Departamento de Policía Tolima, según la información disponible.
La trayectoria que describen las autoridades
El jefe de la cartera de Defensa afirmó que alias “Víctor Chala” tendría más de una década de actividad criminal, que en 2024 habría ocupado un rol de cabecilla financiero en la Comisión Darío Gutiérrez y que desde abril de 2026 habría sido designado como cabecilla de comisión armada en Briceño. Las autoridades, de acuerdo con el mismo reporte, lo presentarían como hombre de confianza de alias “Primo Gay” y como uno de los responsables de dinamizar economías ilícitas en el norte antioqueño. Sánchez agregó que se le sindica de homicidios de firmantes del Acuerdo de Paz. Corresponderá a la Fiscalía y, eventualmente, a la Jurisdicción Especial para la Paz evaluar esas líneas con el expediente en la mano.
Hipótesis que aún no son hechos
El ministro también planteó que una de las hipótesis en revisión es que el capturado se habría dirigido al Caquetá o buscado influencia criminal en Tolima y Huila. La declaración debe leerse con prudencia: se trata de una línea investigativa en construcción, no de un hecho judicializado. Será la Fiscalía la que, en la imputación de cargos y en la solicitud de medida de aseguramiento, deba precisar si la estructura mantenía una ruta de expansión hacia el sur del país.
El dato que sostiene la urgencia
Lo que sí consta en la información disponible es la conexión que las autoridades trazan entre alias “Chala” y la desaparición y homicidio del periodista Mateo Pérez Rueda, ocurrido el 7 de mayo de 2026 en la vereda Palmichal, zona rural de Briceño. Que la captura se haya producido en menos de cinco semanas desde el crimen es un indicio de capacidad operativa de la Dijín y del Goes, pero también una constatación incómoda: en amplias zonas de Colombia, el periodista que cubre el conflicto sigue siendo un objetivo vulnerable.
Lo que viene
En las próximas semanas se medirá el verdadero peso de esta operación. La Fiscalía deberá solicitar la medida de aseguramiento correspondiente, demostrar la responsabilidad del capturado en el homicidio de Pérez Rueda y avanzar en las líneas que lo vinculan a otros hechos violentos. A la Fuerza Pública le corresponde evitar que la Estructura 36 reagrupe su mando en Briceño en el corto plazo. Y al Estado en su conjunto, garantizar que informar desde el norte de Antioquia no siga siendo una sentencia de muerte. La captura de “Chala” cierra un capítulo; la protección del periodismo regional sigue abierta.