Giovanni Celis, director de Red+ Noticias, fue separado temporalmente tras denuncias de acoso sexual y laboral documentadas por la revista Raya. Pero la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) ve en este caso algo más que un incidente aislado.
Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la Flip, señaló a Minuto60 que el hostigamiento contra mujeres periodistas “ya conforma un patrón en las distintas salas de redacción de Colombia”. Según la fundación, estas conductas incluyen contactos físicos no consentidos, comentarios sobre apariencia, mensajes fuera de horario y descalificaciones basadas en género. Jaramillo enfatizó que “buscan silenciarlas y desacreditarlas”, lo que expulsa talento de las redacciones.
La Flip enmarca este fenómeno como censura estructural. Cuando una periodista abandona su cargo por acoso, se pierden voces, perspectivas y capacidad investigativa. El derecho a la información de la ciudadanía se ve afectado directamente. Por eso la fundación exigió a las empresas de comunicación asumir roles activos en prevención y sanción.
El contexto amplifica la urgencia. El informe “Yo te creo, colega” —que surgió del movimiento Me Too en Noticias Caracol— recopiló más de 260 denuncias de acoso en medios. El Ministerio de Trabajo inició inspecciones en RCN y RTVC. No es un caso. Es una crisis de cultura laboral que requiere respuesta institucional.
La pregunta que deja abierta este pronunciamiento es si las empresas de comunicación —que cuentan con recursos, poder de decisión y responsabilidad editorial— actuarán con la velocidad y profundidad que el problema exige. La Flip ha documentado el problema. Ahora toca a las redacciones.