Risaralda enfrentó en 2025 una contracción significativa en su cadena platanera. Según evaluaciones agrícolas del año, el área sembrada cayó de 10.118 a 9.881 hectáreas, una pérdida de 237 hectáreas. Pero lo más preocupante no fue la retracción territorial, sino la caída abrupta en volumen de producción.
El artículo de El Diario señala que este comportamiento es “sociológicamente el más revelador del departamento” cuando se analiza la cadena productiva agrícola. Sin embargo, el análisis completo del informe EVAL agropecuarias 2025 no está disponible en la fuente consultada, por lo que no es posible precisar la magnitud exacta de la caída productiva ni sus causas específicas.
Lo que sí queda claro es que Risaralda enfrenta un dilema típico de regiones agrícolas vulnerables: menos tierra bajo cultivo y menos toneladas cosechadas. Esto sugiere problemas que van más allá de la extensión territorial. Pueden ser factores climáticos, acceso a crédito, plagas, o cambios en rentabilidad que desalientan a productores. Sin los datos completos, no es posible determinar cuál es el principal.
Este tipo de contracción en cultivos de pancoger como el plátano tiene implicaciones directas en seguridad alimentaria rural y en ingresos de pequeños productores. La tendencia merece seguimiento en próximos reportes agrícolas.