El fin de semana electoral enfrentará un desafío meteorológico que podría impactar la participación en zonas específicas del país. Según el IDEAM, el sábado 30 de mayo concentrará las peores condiciones, con precipitaciones moderadas a fuertes y tormentas eléctricas esperadas en múltiples regiones.
Los departamentos de Meta, Casanare, Arauca, Caquetá y Putumayo registrarán los acumulados más significativos, con riesgo de afectaciones puntuales en vías y acceso a centros de votación. El IDEAM también reporta lluvia de consideración en Antioquia, Santander, Boyacá, Cundinamarca y la región Caribe completa.
El domingo, día de la votación, el panorama mejora pero no se disipa completamente. El instituto meteorológico prevé reducción generalizada de la nubosidad respecto al sábado, aunque persisten lluvias aisladas en sectores de la Andina, Orinoquía y Amazonía, principalmente en horas de la tarde. Bogotá tendrá cielo nublado con precipitaciones en tardes, temperatura entre 10 y 21 grados Celsius.
Lo relevante no es la lluvia en sí: es que votantes en zonas rurales de Orinoquía y Amazonía enfrentarán condiciones que exigen tiempo extra para desplazarse. Las autoridades electorales deberían ya estar coordinando con gobernaciones y municipios en esas regiones para garantizar que aguaceros locales no cierren accesos a mesas de votación.
Según el IDEAM, no se esperan condiciones extremas generalizadas, pero la probabilidad de aguaceros intensos en puntos específicos es real. Quienes voten en Meta, Casanare o la zona amazónica deben estar preparados. Para el resto, es una tarde incómoda pero manejable.