Las intensas lluvias del 8 y 9 de julio provocaron inundaciones, deslizamientos y el derrumbe de varias estructuras viales en Norte de Santander.
El puente metálico de Caño Negro, que une Cubará (Boyacá) y Saravena (Arauca), colapsó por la crecida del río Bojabá. Invías confirmó el cierre total de la vía La Soberanía y de varios tramos de La Lejía-Saravena. Los alcaldes de Chitagá, Labateca, Cácota y Toledo reportaron viviendas destruidas, cultivos perdidos y cientos de familias damnificadas.
Las autoridades locales ya movilizaron maquinaria y solicitaron apoyo del Gobierno Nacional para evaluar daños adicionales y restablecer la conectividad. Invías anunció una visita conjunta con la Subdirección de Gestión del Riesgo.
La emergencia llega semanas antes del inicio previsto del fenómeno de El Niño, lo que complica la respuesta y pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura regional.