Medellín se medirá contra Vasco da Gama de Brasil, mientras que Santa Fe enfrentará a Caracas de Venezuela. Ambos cruces se jugarán en formato ida y vuelta, con los ganadores accediendo a los octavos de final del torneo.
Para quien no siguió el hilo: Libertadores y Sudamericana cerraron sus fases de grupos esta semana. En la primera competencia, cuatro colombianos participaban: Tolima, Junior, Medellín y Santa Fe. Tolima logró avanzar como escolta en su grupo. Junior quedó eliminado completamente. Medellín y Santa Fe cayeron de la Libertadores pero obtuvieron pasaporte a los playoffs de la Sudamericana, una segunda oportunidad que los enfrenta a terceros de la Libertadores.
La estructura del repechaje genera una dinámica particular. No hay favoritos claros en estos cruces. Vasco da Gama viene de disputar la Libertadores contra equipos de primer nivel. Caracas, aunque clasificó tercero de su grupo en Libertadores, llega con experiencia continental. Medellín y Santa Fe llegan golpeados después de caer en la primera competencia, pero con hambre de redimirse. Los partidos de ida se jugarán en fechas próximas; los de vuelta definirán quién avanza.
En Libertadores, el único colombiano que mantiene opciones es Tolima, que sigue vivo como segundo de su grupo. Según el calendario de la Conmebol, los octavos de Libertadores se disputarán en agosto. El sorteo de octavos y de los repechajes de Sudamericana estaba programado para el viernes 29 de mayo en Luque, sede de la confederación sudamericana.
Este escenario refleja una realidad incómoda para el fútbol colombiano: de cuatro participantes en Libertadores, apenas uno avanzó de la fase de grupos sin depender de repechaje. Las dificultades en torneos internacionales no son nuevas, pero dos caídas consecutivas en grupo apuntan a problemas de rendimiento que van más allá de la suerte en los sorteos.