Un soldado profesional del Ejército Nacional murió el martes 2 de junio en la vereda Los Negritos, Teorama, tras un ataque con drones explosivos. Wilson Andrés Guevara Bermeo, oriundo de San Vicente del Caguán (Caquetá), quedó a más de mil kilómetros de su familia y su hijo pequeño.
El ataque sorprendió a tropas del Batallón Especial Energético y Vial N.º 21 en zona de operaciones. Según reportes de La Opinión, autoridades militares atribuyen la acción a integrantes del ELN, la organización guerrillera que mantiene presencia activa en la región. Además de Guevara Bermeo, el ataque dejó dos militares más afectados: uno resultó herido y otro sufrió aturdimiento por la explosión. Ambos fueron evacuados en aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana hacia Cúcuta para recibir atención médica especializada.
Compañeros de unidad de Guevara Bermeo, quien era conocido como “Drago”, expresaron su dolor a través de mensajes de despedida identificados con la sigla BAEEV21. Su familia en el suroccidente colombiano afronta ahora un duelo lejano, en una región donde los ataques con drones explosivos se han convertido en táctica recurrente de grupos armados ilegales contra la fuerza pública.
El Catatumbo sigue siendo escenario de enfrentamientos entre grupos armados y tropas del Estado. La muerte de Guevara Bermeo refleja el costo humano del conflicto en zonas de difícil acceso donde opera la fuerza pública, sin que exista claridad pública sobre estrategias de protección o respuesta de las autoridades militares a estos ataques.