La Personería de Cali escaló su presión sobre las autoridades judiciales tras los recientes asesinatos de mujeres registrados en la ciudad. El organismo de control pidió investigaciones rigurosas con enfoque de género y medidas preventivas de protección integral.
Para quien no siguió el hilo: Cali ha registrado un repunte de feminicidios en las últimas semanas. La Personería, como ente fiscalizador de derechos, tiene legitimidad para interponer estos requerimientos ante fiscalía y juzgados, aunque no tiene potestad para investigar directamente. Lo que hace es presionar al sistema penal a actuar con estándares de derechos humanos.
El organismo de control exigió que las investigaciones no reproduzcan los patrones que históricamente han dejado impunes estos crímenes: falta de recopilación de prueba forense, negligencia en el análisis de contexto de violencia previa, y omisión de las redes de apoyo a los agresores. La demanda incluye protección para familiares de las víctimas que puedan ser testigos.
Esto importa porque la Personería es uno de los pocos actores institucionales que tiene legitimidad para hacer señalamientos públicos sin ser acusado de hacer política. Cuando una institución que fiscaliza derechos habla, la fiscalía y los juzgados no pueden ignorarlo sin costo reputacional. Ahora veremos si la justicia responde con celeridad o si, como ha sucedido en años anteriores, los casos quedan en carpeta.
La ciudad sigue esperando que estos requerimientos se traduzcan en capturas y condenas, no solo en promesas.