La Policía Nacional decomisó más de 2,3 toneladas de clorhidrato de cocaína en el sector La Herradura, Quindío. Para quien no siguió el caso: el cargamento viajaba en un tractocamión con ruta Popayán-Lérida y pretendía llegar a mercados de Norteamérica y Europa.
El director de la Policía, general William Oswaldo Rincón, informó del resultado en su cuenta de X y señaló que el decomiso impide que el cargamento llegue a estructuras del crimen organizado. El coronel Jair Alonso Parra Archila, de Tránsito y Transporte, confirmó que se trata de la incautación más grande de cocaína registrada en carreteras del país.
El caso pone de relieve la persistencia de rutas terrestres que conectan laboratorios del suroeste con puertos de salida. La captura de un sospechoso y la intervención del cargamento representan un golpe logístico, aunque la capacidad de reposición de las estructuras criminales sigue intacta.