En El Espinal, Tolima, la Policía actuó para proteger a un hombre de la furia colectiva después de que Mía Cathaleya, bebé de seis meses, muriera en el hospital San Rafael con signos de maltrato y presunto abuso sexual. La intervención fue preventiva, no resultado de una orden de captura. El alcalde Wilson Gutiérrez Montaña aclaró que ninguna persona tiene orden de detención vigente ni ha sido imputada formalmente en el caso.
Según el mandatario, videos sin verificación circulan en redes sociales alimentando especulación sobre quiénes están involucrados. Gutiérrez Montaña hizo un llamado público a la ciudadanía para confiar en los canales legales y abstenerse de tomar justicia por cuenta propia. La muerte de la menor detonó una velatón multitudinaria el miércoles a la que asistió la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, pero esa concentración también representó riesgo de orden público que las autoridades buscan contener.
La Fiscalía General de la Nación y las unidades especializadas de Infancia y Adolescencia de la Policía del Tolima continúan la investigación por los trámites correspondientes. Las autoridades advierten que la difusión de información sin verificar entorpece investigaciones y puede perjudicar tanto a personas inocentes como al proceso judicial. El departamento enfrenta la tensión entre el legítimo dolor por una muerte que exige respuestas y la necesidad de que esas respuestas lleguen por la vía institucional, no por la calle.
Fuente: El Nuevo Día