El volcán Puracé expulsó una columna de ceniza de aproximadamente 800 metros de altura durante la mañana del lunes 1 de junio. El fenómeno fue detectado en localidades cercanas como Puracé y Coconuco, con posible dispersión hacia Popayán, Timbío y El Tambo, según las condiciones atmosféricas.
A pesar de la visibilidad del evento, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantiene el sistema en alerta amarilla. Esta categoría indica actividad volcánica con cambios en parámetros habituales, pero sin indicios de erupción mayor en corto plazo. El comportamiento registrado se alinea con los escenarios esperados para un volcán bajo vigilancia constante.
La alerta amarilla permite fenómenos como emisiones esporádicas de ceniza, pequeñas explosiones cratéricas, incandescencia, sismicidad elevada y flujos de lodo volcánico (lahares). El Puracé pasó a alerta naranja durante 2025 tras cambios significativos que intensificaron el monitoreo y los planes de preparación comunitaria. Luego de una disminución de indicadores, descendió nuevamente a amarilla, nivel donde permanece.
Las autoridades de gestión del riesgo pidieron a la comunidad informarse únicamente por canales oficiales y evitar la amplificación de rumores que generen alarma innecesaria. El volcán sigue siendo uno de los sistemas más monitoreados del país debido a su variabilidad histórica.