Independiente Santa Fe hizo su parte. Ganó 1-0 a Peñarol en condición de visitante y se despidió de la Copa Libertadores en la fase de grupos. Fue un triunfo sólido, pero insuficiente.
El gol llegó temprano. En el minuto 13, Nahuel Bustos armó una jugada individual desde el mediocampo, se deshizo de defensores y asistió a Alexis Zapata para que abriera el marcador. Desde ahí, el equipo cardenal controló bien el partido durante la primera parte. Peñarol respondió con presión constante en el segundo tiempo, generó oportunidades pero falló en la definición. Marmolejo, en el arco santafereño, fue determinante en las intervenciones clave.
El problema no estuvo en Montevideo. Mientras Santa Fe ganaba, Platense derrotaba 2-0 a Corinthians en el otro partido del grupo. Ese resultado selló la clasificación de argentinos y brasileños a octavos de final. Santa Fe terminó tercero con ocho puntos y se consoló con un cupo en los playoffs de la Copa Sudamericana, donde buscará mantenerse en competiciones internacionales durante el segundo semestre.
La lección es clara: en torneos de grupo, a veces ganar no basta. Necesitás que otros resultados alineen a tu favor. Santa Fe dependía de eso y no sucedió. Ahora deberá enfocarse en la Sudamericana y en la Liga local.