El presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó esta semana las cabezas de tres entidades que pesarán en la agenda del próximo gobierno. Según reportó Cambio, Sandra Bessudo Lion quedará al frente de Parques Nacionales Naturales; Marco Fidel Acosta Rico, en la presidencia del Fondo Nacional del Ahorro, y Ricardo Ayerbe Pino, en la Agencia Nacional de Infraestructura. El anuncio se produjo al cierre del empalme territorial con Cundinamarca.
La lectura de cada designación depende del tipo de entidad que se recibe. Administrar un sistema de áreas protegidas, custodiar los ahorros de cientos de miles de afiliados o estructurar y supervisar proyectos de concesión vial son tareas con exigencias técnicas, regulatorias y de gobierno corporativo muy distintas. Conviene revisar los nombramientos uno por uno, con la misma vara: trayectoria acreditable, idoneidad moral y respeto de los fallos judiciales vigentes.
Bessudo y Parques Nacionales. De los tres perfiles, el de Bessudo es el que cuenta con la trayectoria más directamente verificable en el sector al que llega. Cambio recordó que es naturalista colombo-francesa, máster en Ciencias de la Vida y de la Tierra por la Université de Perpignan, y que trabajó en la Unidad de Parques Nacionales antes de crear en 1999 la Fundación Malpelo. Lideró, según el mismo reporte, el proceso que llevó a la ampliación del área marina protegida de la isla y a su declaratoria como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. En el gobierno de Juan Manuel Santos se desempeñó como alta consejera para asuntos ambientales en la Casa de Palacio, y luego dirigió la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional.
El interrogante sobre esta designación no es técnico, sino de coherencia. Cambio señaló que durante la campaña Bessudo fue la voz que intentó matizar la agenda ambiental del hoy presidente electo, incluida su defensa de un eventual fracking “responsable”. La pregunta que deja el nombramiento es si esa moderación tendrá espacio dentro de un gobierno que construyó su discurso sobre el subsuelo con otro tono.
Acosta y el Fondo Nacional del Ahorro. El caso de Acosta es el que más preguntas formales abre. Politólogo de la Javeriana, magíster por la Pompeu Fabra y concejal de Bogotá reelecto en 2023 con el aval de Colombia Justa Libres, partido que contribuyó a fundar en 2017. Cambio reportó que un tribunal anuló en 2024 esa segunda elección al determinar que el aval de su partido no cumplió los requisitos legales. El propio Acosta ha calificado públicamente esa decisión como un atropello, según el mismo artículo. Lo cierto es que, al momento de la designación, existe un fallo vigente que cuestiona la legalidad de la inscripción que lo llevó a la corporación edilicia.
El Fondo Nacional del Ahorro administra los recursos de cientos de miles de afiliados y, por su naturaleza, está sujeto a un régimen de gobierno corporativo que incluye el estudio de las hojas de vida de sus administradores por parte de la Junta Directiva. La idoneidad moral y el análisis de inhabilidades e incompatibilidades no son un trámite opcional: son la base de la confianza de los ahorradores. Cualquier observación que la Junta formule, o deje de formular, será leída con atención por el mercado y por los organismos de control.
Ayerbe y la ANI. El tercer nombre, Ayerbe, es el que llega con menos información pública disponible. Gerente de la campaña de De la Espriella en Bogotá, sin hoja de vida pública detallada hasta ahora, asumirá la ANI, la entidad que estructura y supervisa los proyectos de transporte bajo el modelo de concesiones. La gestión del Bicentenario, los proyectos de cuarta y quinta generación y la reciente crisis reputacional de la entidad tras múltiples escándalos de contratación hacen de la ANI el cargo más expuesto del trío. Hacer coincidir la gestión de proyectos con la transparencia que demandan los pliegos, la contratación y la interventoría exige más que voluntad política: requiere experiencia técnica acreditable. Esa es la vara con la que será medido desde el día uno.
De la Espriella tiene la potestad de nombrar a su equipo. Tiene también la responsabilidad de demostrar que esos nombramientos se hicieron sobre la base de la idoneidad, el mérito y el respeto de los fallos judiciales vigentes. La transición, en estas tres entidades, arrancó con señales mixtas.