Colombia volvió a ganar en los grandes certámenes de belleza. Vanessa Pulgarín se coronó como Miss Grand International All Stars en Bangkok, Tailandia, en una competencia que reunió exreinas y figuras destacadas de distintos concursos alrededor del mundo.
El triunfo de Pulgarín tiene peso particular: fue la primera edición de este formato “All Stars”, pensado para que exganadoras de otros certámenes compitieran en igualdad de condiciones. En ese escenario, la representante colombiana logró destacarse entre candidatas con amplia trayectoria en la industria de los concursos de belleza.
El resultado se suma a una racha positiva para Colombia en competiciones internacionales de este tipo. Los certámenes de belleza siguen siendo una plataforma donde el país proyecta imagen global, más allá de las críticas que estos espacios reciben por sus modelos de representación. Para la industria local, cada corona internacional genera cobertura mediática y oportunidades comerciales que trascienden el propio concurso.
Lo que funciona en estos espacios es la combinación de preparación, capital cultural y acceso a recursos que permiten a las candidatas colombianas competir a nivel mundial. Pulgarín no es la primera ni será la última: el país lleva décadas ganando en Miss Universo, Miss Mundo y otros certámenes de envergadura similar.
El certamen All Stars representa una tendencia en la industria: crear competiciones específicas para exreinas, generando un circuito paralelo que mantiene vigentes a figuras que ya ganaron en otros formatos. Para Pulgarín, el título abre nuevas oportunidades de visibilidad internacional.