Lo que comenzó como desaparición de un joven durante una fiesta en embarcación ahora es materia de investigación más compleja. Según reportes de Caracol Radio, videos grabados por asistentes muestran una riña minutos antes de que Alexander Avendaño Varela, de 22 años, terminara ahogado en el embalse El Peñol de Guatapé.
Las imágenes contradicen parcialmente lo que se conoció al principio: que el joven simplemente se había lanzado al agua mientras compartía con otros. En los registros circulan registros de empujones, golpes y tensión entre varios presentes. La policía y la fiscalía realizan análisis cuadro por cuadro para establecer si esa confrontación guarda relación directa con los hechos que terminaron en muerte.
En redes sociales circulan especulaciones sin verificar que atribuyen el incidente a uno de sus amigos. Sin embargo, esas caracterizaciones requieren verificación por parte de las autoridades competentes. El análisis de las grabaciones busca identificar a las personas en la embarcación, establecer la secuencia exacta de lo ocurrido y determinar si alguna conducta podría derivar en responsabilidades penales.
La búsqueda del cuerpo movilizó buzos especializados durante varios días. La zona es profunda y compleja. Mientras avanzan las diligencias, investigadores revisan también protocolos de seguridad turística: cumplimiento de exigencias para navegación recreativa, disponibilidad de elementos de protección y condiciones en que se desarrollaba la celebración.
El caso expone un vacío más amplio: hay poco control sobre condiciones de seguridad en actividades de ocio acuático en reservorios del país. Las autoridades competentes tendrán que responder si existían fallos en supervisión o en equipamiento que pudieron haber agravado lo ocurrido.