El gobierno anterior persiguió a la familia del presidente; la justicia reconoció hechos de paramilitarismo y violaciones de derechos humano
CLAIM
El gobierno anterior persiguió a la familia del presidente; la justicia reconoció hechos de paramilitarismo y violaciones de derechos humano
CONTRASTE
El tuit contrasta la persecución documentada contra su familia durante gobiernos anteriores con la actual censura de un mural. Sin embargo, como advierte Mauricio Vélez Camargo en "Cuando el Ejecutivo ordena a la Fiscalía", la instrumentalización del Estado para silenciar expresión —sea por gobiernos pasados o presentes— debilita el Estado de derecho. La doble moral que denuncia el presidente refleja precisamente el ciclo que La Bitácora critica: uso instrumental de instituciones.
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Hace años en el gobierno de Uribe pintaron la casa del jardín infantil de la que era propietaria mi hermana con una amenaza de bomba allí. Firmaban la AUC. Los padres de los niños y niñas retiraron sus hijos del jardín y éste quebró. Mi hermana tuvo con su hija que exiliarse, al igual que mi mámá y la hija de mi hermano. Eso sucedió cuando hice el debate contra el expresidente Uribe sobre el paramilitatismo en Antioquia. Envenenaron siete perros de manera consecutiva y permanentemente hacen rupturas de vidrios en mi casa materna en Cajicá. En las movilizaciones del Centro Democrático contra mi gobierno estuvieron gritando arengas frente a mi casa en Chía. Nunca he molestado al Centro Democrático por estos hechos, Pero ahora que veo acusaciones del expresidente Uribe porque pintaron un mural en un puente público cerca de su casa he decidido decirlo. Por confesiones judiciales, el DAS, adscrito a la presidencia de la república, intervino mis comunicaciones y la de mi padre, siguieron con agentes a mis hijas menores de edad y tomaron fotos de los salones donde estudiaban al interior del Liceo Francés. La justicia encontró ciertos los hechos y elevó a calidad de víctima a mi familia. Toda mi familia quedó dispersa en el exilio y todo sucedió después de mi debate sobre el paramilitatismo en Antioquia en el Congreso de la República. Así que la doble moral no sirve. He respetado a la oposicion uribista y nada de los que nos hicieron lo hemos hecho contra ella. Lo que se ve en los vídeos sobre el tema del mural en Llamo Grande es que se pintaron en vía pública y en fachada de un puente, las fachadas son públicas y el mural no mencionaba a Uribe ni a su familia. La censura ejercida contra ese mural no es mas que un hecho adicional de afectación a la libre expresión por hechos probados judicialmente que constituyen un crimen contra la humanidad