Colombia cerró su ciclo de amistosos con una victoria clara. Dávinson Sánchez, Luis Díaz y Luis Suárez marcaron en la goleada 3-1 contra Costa Rica en El Campín, este lunes. El partido sirvió como despedida antes de que la delegación viaje a San Diego para el último preparatorio ante Jordania, ya con la vista puesta en Uzbekistán el 17 de junio.
Lo importante aquí no es la victoria en sí, sino qué vio Néstor Lorenzo. El técnico argentino probó una alineación alternativa: Willer Ditta en defensa, Gustavo Puerta y Jorge Carrascal en volantes, Carlos Gómez por derecha y Juan Camilo Hernández en punta. Después introdujo cambios significativos. James Rodríguez y Juan Fernando Quintero completaron buena sociedad en la segunda parte, lo que dejó una lectura positiva sobre sus combinaciones en ataque. Luis Suárez selló la victoria con un gol tras pase de James.
El contexto importa. Colombia llegaba con dos derrotas consecutivas en marzo (2-1 ante Croacia, 3-1 ante Francia). Este triunfo recupera ánimo, aunque sea ante un rival que no juega al mismo nivel. Lo que sí revela el partido es que Lorenzo sigue probando piezas y que algunos ajustes en la creatividad del mediocampo generan opciones ofensivas más claras. Con Quintero y James en cancha, la Tricolor se vio diferente. Eso es lo que debe preocupar a los rivales mundialistas de Colombia, no la goleada a Costa Rica.