El Ministerio de Tecnología, Información y Comunicaciones confirmó la activación de un sistema de monitoreo permanente para blindar las elecciones presidenciales de 2026 frente a ataques cibernéticos, campañas coordinadas de desinformación y contenido generado con inteligencia artificial. La medida entra en vigor desde el viernes, según informó la ministra Carina Murcia durante la sesión de la Comisión Nacional para la Coordinación y Seguimiento de los Procesos Electorales.
El Puesto de Mando Unificado Cibernético operará con vigilancia ininterrumpida antes, durante y después de la votación. El Gobierno coordinó nueve mesas técnicas con la Policía Nacional y el Centro Cibernético Policial para revisar protocolos de respuesta ante incidentes tecnológicos. También confirmó articulación con operadores de telecomunicaciones y entidades de defensa para garantizar estabilidad en las comunicaciones durante la jornada electoral.
La Defensoría del Pueblo, representada por Iris Marín Ortiz, alertó sobre un problema paralelo: el incremento de violencia digital, ataques contra candidaturas y circulación de videos y caricaturas falsas creadas con IA. Marín Ortiz también señaló el aumento de mensajes ofensivos y discriminatorios en redes sociales durante la campaña presidencial.
El anuncio se alinea con preocupaciones internacionales documentadas en otros procesos democráticos: interferencias cibernéticas coordinadas, desinformación masiva y manipulación de contenido con herramientas de IA. Sin embargo, la vigilancia digital gubernamental plantea una tensión institucional que conviene observar: un monitoreo 24/7 sobre plataformas requiere claridad sobre qué datos se recopilan, quién tiene acceso y cuáles son los límites legales de esa vigilancia. La Defensoría alertó sobre el problema; la pregunta pendiente es cómo se fiscaliza al fiscalizador.