René Higuita intervino esta semana para defender el trabajo de Néstor Lorenzo tras la publicación de la preconvocatoria de 55 futbolistas. En entrevista con El VBAR, el exarquero cuestionó directamente la lógica de debatir sobre ausencias cuando apenas 11 jugadores estarán en cancha.
Según Higuita, la inquietud sobre quién quedó fuera carece de sentido operativo. Su argumento es simple: si la mayoría de los convocados no jugará, el ruido mediático sobre las omisiones distrae del trabajo técnico. Higuita contrastó su época como jugador —cuando la preocupación era la falta de recambio— con la realidad actual donde existe abundancia de talento disponible para elegir.
El mensaje de Higuita refleja un patrón recurrente en la cultura futbolística colombiana: cuando crece la presión externa sobre la Selección, los líderes históricos actúan como amortiguadores. En este caso, el llamado es explícito: generar espacio de trabajo al técnico sin ruido de redes y medios. Según Caracol Radio, Higuita cerró con un mensaje directo pidiendo “apoyo” y “energía” para el equipo y el cuerpo técnico.
¿Por qué importa? Porque la intervención de un ídolo institucional tiene peso en la conversación pública. En un país donde cada convocatoria genera fragmentación entre quién merece estar y quién no, la voz de un exarquero legendario pidiendo confianza no es un tweet más. Es un ejercicio de liderazgo simbólico.
La pregunta de fondo sigue abierta: ¿puede la Selección concentrarse en el juego mientras la conversación pública sigue dividida? Higuita apostó esta semana a que sí, siempre que se reduzca el ruido externo. Si funciona o no, es otra historia.