El 20 de julio, en la sesión de instalación del Congreso para el periodo legislativo 2026-2027, el senador del Centro Democrático Honorio Henríquez fue elegido presidente del Senado con 56 votos, frente a los 45 obtenidos por Alfredo Deluque. Hubo, además, un voto en blanco, según la información publicada por El Nuevo Día de Ibagué.
La elección reconfigura la dirección de la corporación en la primera jornada del gobierno de Abelardo de la Espriella. Deluque, respaldado por sectores cercanos al nuevo Ejecutivo, no alcanzó los respaldos suficientes. La diferencia de once votos deja una lectura inicial: la mayoría legislativa del periodo anterior se sostuvo en la plenaria que escogió la Mesa Directiva.
La nueva Mesa Directiva
La plancha ganadora quedó integrada por Manuel Virgüez (MIRA) como primer vicepresidente; Alejandro Ocampo (Pacto Histórico) como segundo vicepresidente; y Diego González, quien continuó como secretario general. La presencia de Ocampo deja al Pacto Histórico con un puesto formal en la dirección del Senado, aunque la correlación de fuerzas se inclina hacia el bloque uribista.
El perfil de Henríquez
Abogado de la Universidad de La Sabana y especialista en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Pontificia Universidad Javeriana, Henríquez llegó al Senado en 2014 y ha integrado la Comisión Séptima. Según El Nuevo Día, en esa comisión se desempeñó como uno de los principales críticos de la reforma a la salud del gobierno de Gustavo Petro. Antes de su paso por el Congreso se desempeñó como secretario general del Ministerio del Interior y director de la ESAP, datos consignados en el perfil del medio tolimense.
Qué se juega el nuevo gobierno
La derrota de Deluque es la primera señal que recibe De la Espriella desde el Legislativo. Para sacar adelante su programa, el nuevo Ejecutivo requerirá consensos con bancadas que no le acompañaron en esta primera votación. La pregunta es si esa primera derrota obligará a una apertura negociada o si el bloque mayoritario endurecerá su posición en debates sensibles.
El Senado que comienza sesiones tiene tres frentes inmediatos. Primero, la conformación de las Mesas Directivas de las comisiones constitucionales, donde se definen los ritmos de los proyectos. Segundo, la agenda económica y social del primer año, que incluye, según reportes de prensa, debates sobre reforma pensional, presupuesto general de la Nación y seguimiento a la transición del sistema de salud tras el hundimiento de la reforma petrista. Tercero, la relación con la Corte Constitucional, que en los últimos cuatro años le envió al Congreso mensajes claros sobre los límites de varias iniciativas.
Lo que viene
El primer test del nuevo presidente del Senado será la elección de las presidencias de las comisiones. Si la bancada mayoritaria repite la conducción en la Comisión Primera, Tercera, Cuarta y Séptima, podrá blindar la agenda. La elección de Virgüez, del MIRA, como primer vicepresidente abre un canal hacia los partidos independientes y cristianos, un bloque que puede ser decisivo en votaciones de umbral alto. La segunda vicepresidencia, en cabeza de Ocampo, le entrega al Pacto Histórico visibilidad institucional, aunque sin mayorías.
Por ahora, el dato es claro: 56 votos contra 45. La nueva dirección del Senado quedó instalada, y el gobierno que arrancó el 7 de agosto recibió su primer revés Legislativo en la jornada de instalación.
Fuente: El Nuevo Día (Ibagué), “¿Quién es Honorio Henríquez, el nuevo presidente del Senado?”, 21 de julio de 2026.