Juliana Guerrero, exfuncionaria del Gobierno Nacional, emitió el 26 de julio un comunicado en el que niega haber participado en una presunta red de tráfico de influencias junto con su hermana Verónica Guerrero.
El documento, difundido por el estudio Alzate Hernández, afirma que Guerrero nunca sostuvo reuniones con contratistas ni recibió comisiones por la gestión de contratos públicos. También precisa que hace más de un año no mantiene vínculo contractual con la administración.
La exfuncionaria agradeció al presidente Gustavo Petro por la confianza depositada y reiteró su disposición a comparecer ante las autoridades judiciales. El pronunciamiento llega mientras la Fiscalía sigue investigando los señalamientos de pagos millonarios para facilitar contratos.
El caso ha circulado en redes tras la difusión del comunicado, pero las pruebas definitivas dependerán de los resultados de las investigaciones en curso.