Juliana Guerrero respondió a las acusaciones que la vinculan con una estructura de tráfico de influencias dentro del Gobierno Petro. El pronunciamiento llegó tras la publicación de audios y chats en la revista Semana que involucran a la exfuncionaria y a su hermana Verónica.
Su defensa, a cargo del bufete Alzate Hernández, rechazó de forma tajante las versiones periodísticas. En el comunicado sostuvo que no hubo reuniones con contratistas, ni pagos, ni gestiones ante ministerios. Guerrero aclaró que guardó silencio durante meses por respeto a las pesquisas judiciales y que ahora habla porque ese silencio se tomaba como aceptación de los hechos.
El caso mantiene abiertas varias líneas de investigación. Por el momento, no se ha presentado evidencia judicial que confirme los pagos denunciados ni que exculpe a las investigadas.