Junior dominó de principio a fin la primera final del torneo apertura ante Atlético Nacional. La victoria 3-0 en Barranquilla le da una ventaja decisiva al equipo Tiburón antes del segundo partido.
El partido comenzó con presión alta del Junior que desordenó al conjunto verdolaga desde los primeros minutos. Bryan Castrillón abrió el marcador en el minuto 7 y desde allí el equipo barranquillero controló el ritmo. La superioridad fue clara: Nacional no encontró su juego ni sus espacios habituales de circulación.
El segundo tanto llegó en el minuto 35 desde el punto penal. La acción fue clara y Junior no perdonó. La diferencia de tres goles después de 45 minutos de juego es un colchón importante para la vuelta. En una final de dos partidos, ganar por esa diferencia fuera de casa (en términos de la serie) pone al Tiburón a un paso del bicampeonato.
Atlético Nacional tendrá que replantear su estrategia para el segundo encuentro. Una remontada de esa magnitud es posible en el fútbol, pero requiere un cambio táctico significativo y aprovechar cualquier ventaja que genere. Por ahora, Junior controla la serie y llega a la vuelta con el favoritismo reforzado.
La final se define en el próximo partido. Si Junior mantiene su nivel defensivo y Nacional no logra encontrar soluciones ofensivas, el bicampeonato tendría dueño.