Millonarios no pasó de la fase de grupos en la Copa Sudamericana 2026. Perdió los dos partidos frente a O’Higgins, empató contra São Paulo y solo ganó ante Boston River. El resultado: tercero en el grupo C con ocho puntos, eliminado sin derecho a octavos. Para quien no siguió el hilo: el club llegaba como favorito, con experiencia internacional y un plantel de peso. O’Higgins, el equipo chileno, fue su verdugo.
Ahora bien, el fracaso deportivo no fue un fracaso económico. La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) distribuyó una bolsa récord de premios para esta edición del torneo. Millonarios acumuló aproximadamente 1.4 millones de dólares —unos 5.100 millones de pesos— repartidos así: 250 mil por disputar la fase preliminar, 900 mil por clasificar a grupos, y 250 mil adicionales por méritos deportivos (dos victorias a 125 mil cada una).
El dinero no es anécdota. Para un club como Millonarios, que ya enfrenta presiones financieras, ese ingreso representa un colchón real para reforzar la nómina en el segundo semestre. La Conmebol estableció un sistema escalonado: quien avanza a octavos suma 500 mil dólares más; en octavos, 600 mil; en cuartos, 700 mil; semifinalistas, 800 mil; subcampeón, 2.5 millones. El campeón se lleva 10 millones.
Lo interesante aquí no es solo el dinero. Es la pregunta que flota: ¿Millonarios invirtió eso en competencia internacional con mentalidad de ganador y terminó con un retorno económico aceptable pero un daño deportivo considerable? O dicho de otro modo: ¿la dirigencia priorizó la recaudación sobre el rendimiento?
El equipo tuvo oportunidades. En Bogotá, contra O’Higgins, dependía de sí mismo. Perdió. Eso no es mala suerte. Es que O’Higgins jugó mejor, con más contundencia en los momentos decisivos. El cuadro chileno sorprendió porque hizo su tarea mientras Millonarios no hizo la suya.
Ahora el club debe convertir esos 5.100 millones en inversión inteligente. No en parches. La Liga BetPlay es la prioridad inmediata, pero la pregunta de fondo persiste: ¿qué salió mal en la planificación para competir internacionalmente? Porque el dinero de la Conmebol no cubre la frustración de los hinchas ni la realidad de que el favorito se fue a casa.