El Ministerio de Transporte aclaró que no hubo descarrilamiento con 600 pasajeros en el Tren de la Sabana el 7 de junio.
Una cuenta local en X afirmó que el tren se había salido de la vía y que bomberos atendían la emergencia. La publicación generó reacciones inmediatas y restricciones viales reportadas en la zona.
El ministerio explicó que el problema real fue una falla en el sistema de suspensión de un coche sin pasajeros. El vehículo fue retirado en Usaquén y luego remolcado hacia un taller. Durante ese traslado se produjo el descarrilamiento del equipo vacío cerca de la avenida NQS con calle 64. El tren que llevaba turistas redujo velocidad por unos 30 minutos.
Ningún pasajero resultó afectado. El plan de contingencia se levantó el mismo día.
El caso muestra cómo una novedad técnica menor se transforma en alerta mayor cuando circula sin verificación. La versión oficial llegó horas después del primer tuit que encendió la alarma.