El Ministerio de Transporte aclaró que el coche del Tren de la Sabana que se descarriló el domingo 7 de junio iba vacío. El vehículo se trasladaba fuera de servicio hacia el taller.
La entidad respondió a publicaciones que afirmaban la presencia de cerca de 600 personas. Según el comunicado, el coche presentó una falla en la suspensión durante la mañana, fue retirado en Usaquén y luego movido por una locomotora. El descarrilamiento ocurrió cerca de la avenida NQS con calle 64.
El ministerio señaló que no se cancelaron recorridos y que el servicio normal se reanudó tras una demora de unos 30 minutos. Bomberos de Bogotá confirmó que no hubo heridos. Dos vagones afectaron la movilidad en Carrera 30 y se habilitaron desvíos.
El incidente expuso la rapidez con que circulan versiones sin verificar sobre fallas en el sistema férreo de la capital.