Edición N.º 2722 Sábado, 13 de junio de 2026 · Bogotá
· · Iniciar sesión Suscribirse
La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Judicial · Análisis · 13 jun 2026

Seis capturados en Flandes y el peso de la prueba por venir

La detención de Chalá es relevante, pero el expediente exige individualizar imputaciones y separar a quienes serían civiles del bloque armado.

Seis capturados en Flandes y el peso de la prueba por venir — Judicial, ilustración editorial

En la noche del 12 de junio, en el peaje de Flandes, Tolima, un operativo conjunto de la Dijín, la Policía Nacional y la Policía del Tolima detuvo a seis personas que se movilizaban en una camioneta Toyota, según reportó Vanguardia. Las capturas se ejecutaron con base en una orden judicial por terrorismo, extorsión y concierto para delinquir agravado, y en el procedimiento se decomisaron cuatro armas de fuego, más de un centenar de cartuchos, varios proveedores, teléfonos celulares, una camioneta y 33 millones de pesos en efectivo.

El principal detenido es Jhon Edinson Chala Torrejano, conocido como alias ‘Víctor Chalá’. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, lo vinculó con la Estructura 36 de las disidencias de las Farc, al servicio de alias ‘Calarcá’, con una trayectoria criminal de más de una década, según la misma publicación. La Fiscalía lo sindica del homicidio del periodista Mateo Pérez Rueda, ocurrido el 7 de mayo en Briceño, norte de Antioquia, así como de acciones terroristas en la zona, asesinatos de firmantes del Acuerdo de Paz y homicidios de líderes de derechos humanos. De acuerdo con Vanguardia, también se le identifica como mano derecha de alias ‘Primo Gay’, cabecilla por cuya captura se ofrece una recompensa de hasta 640 millones de pesos.

Hasta allí, el expediente luce consistente: un cabecilla señalado, un arsenal decomisado y un relato oficial que coincide con la cronología del crimen. El problema aparece cuando se mira a los otros cinco detenidos. Vanguardia publicó sus identidades y los objetos que portaba cada uno: desde armas de fuego calibre 9 milímetros con proveedores y cartuchos, hasta teléfonos de alta gama y un teléfono de gamas más bajas, además del dinero en efectivo hallado en la parte trasera del vehículo. La nota cita a Caracol Radio, que reportó que las autoridades avanzan en verificaciones para establecer el vínculo exacto de los ocupantes con alias ‘Víctor Chalá’, y que algunos de los capturados no estarían identificados como miembros activos de las disidencias, sino como empresarios y civiles.

Esa sola advertencia cambia la naturaleza del caso. Si la Fiscalía pretende formular cargos por terrorismo, extorsión y concierto para delinquir agravado, delitos que requieren acreditar pertenencia o colaboración efectiva con un grupo armado organizado, el componente probatorio no puede apoyarse únicamente en el perfil del cabecilla ni en la presencia de armas en el vehículo. ¿Qué prueba individualizada existirá para cada uno de los cinco restantes? ¿Qué rol específico habría desempeñado cada capturado en la estructura del Frente 36, más allá de compartir la camioneta en un peaje del Tolima?

El Gobierno enmarcó la operación en la protección de periodistas y la recordó junto con las capturas realizadas en Cúcuta por el homicidio del periodista Cristian Herrera. La frase ministerial —“No hay crimen impune”— resulta retóricamente efectiva, pero no sustituye una política pública sostenida de prevención, protección y judicialización. ¿Qué estrategia verificable existe para los municipios del norte de Antioquia donde el Frente 36 mantiene presencia?

En el corto plazo, tres tareas resultan inaplazables. Primera, la Fiscalía debe individualizar las imputaciones: no basta con procesar a los seis por el catálogo completo de delitos si las pruebas no alcanzan para todos. Segunda, la Judicatura debe velar porque la etapa de garantías procesales se cumpla sin presiones mediáticas, en especial cuando entre los capturados podría haber civiles, según las verificaciones citadas por Caracol Radio. Tercera, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional deben entregar reportes periódicos y verificables sobre la situación de seguridad en Briceño y los municipios vecinos.

La captura de Chalá es una noticia judicial relevante. Pero el éxito operativo no se mide por el comunicado ministerial, sino por lo que ocurra en los próximos 90 días: formulación de cargos, decisiones de medida de aseguramiento y, eventualmente, sentencias. Ahí se sabrá si este procedimiento pasa de titular a avance efectivo del Estado de derecho.

Espacio publicitario 728 × 120
Columnista de La Bitácora

Catalina Restrepo Mejía

38 años, Medellín. Egresada de Ciencia Política de EAFIT con maestría en Periodismo de los Andes. 15 años cubriendo contratación pública y política regional.

Ver todas sus columnas

La conversación

Para participar en la conversación necesitás registrarte como lector. Sin contraseñas — un enlace al correo y entrás.

Registrarme para comentar

Sé el primero en comentar.