Deportes Tolima hizo historia en el fútbol colombiano. El equipo tolimense clasificó a octavos de final de la Copa Libertadores 2026 tras empatar sin goles ante Universitario en el Estadio Monumental de Ate, en Lima. Fue el resultado que necesitaba. El técnico Lucas González planificó la táctica desde el primer minuto: cerrar líneas, esperar y no fallar en defensa.
Universitario llegaba obligado a ganar. Tuvo ocasiones con Álex Valera, Jairo Concha y Edison Flores, pero el arquero Neto Volpi respondió con autoridad. Tolima terminó segundo en el Grupo B con ocho puntos, por encima de Atlético Nacional por diferencia de gol. Coquimbo Unido se llevó el primer lugar con 10 punidades. Universitario quedó eliminado con seis puntos y ni siquiera accedió a la repesca de la Copa Sudamericana.
La jornada también marcó el final para el Deportivo Independiente Medellín. El DIM estuvo a punto de avanzar ante Estudiantes en La Plata, pero Mikel Amondarain anotó de cabeza en el minuto 90+5. El gol fue revisado por VAR y validado. La diferencia entre la gloria y la caída fue cuestión de segundos. Medellín irá a la repesca de la Sudamericana; Tolima continúa en la Libertadores.
Lo relevante aquí no es solo la clasificación del equipo tolimense. Es que Colombia logró meter dos equipos en octavos de una competencia que históricamente nos ha sido esquiva. Cuando el fútbol colombiano acierta—y esta vez acertó con una lectura táctica clara y ejecución disciplinada—es noticia que vale la pena contar sin adornos. Tolima no fue el favorito. Llegó sin grandes expectativas. Y ahora juega en la siguiente ronda de la Libertadores.