El gobierno alcanza 55% de aprobación al final del mandato, superado solo por López Obrador en contexto similar.
La aprobación final del 55% contrasta con el diagnóstico de polarización electoral que documenta La Bitácora. Según Catalina Restrepo Mejía en "Cepeda y Valencia avanzan mientras el voto se polariza", la fragmentación política y la polarización han caracterizado el ciclo electoral reciente, sugiriendo que la aprobación agregada coexiste con una sociedad electoralmente dividida y sin consensos claros sobre la continuidad del proyecto.