El presidente colombiano afirma que la población rural tiene derecho a la propiedad de la tierra.
El reconocimiento del derecho a la propiedad de la tierra por parte del presidente refleja una preocupación por la justicia social, pero también plantea interrogantes sobre el uso del Estado para fines populistas. En su columna "Cuando el poder ejecutivo desacata, la república tiembla", Mauricio Vélez Camargo advierte sobre los riesgos de que el poder ejecutivo actúe sin la debida consulta y respeto a las instituciones, lo que podría comprometer la independencia de la justicia y la estabilidad del Estado de derecho.