El gobierno implementa cambios en política de drogas mediante trabajo comunitario y liderazgo cultural en territorios afectados.
Las iniciativas culturales en territorios de conflicto son valiosas, pero requieren institucionalidad sostenida. Como señala Valentina Ocampo sobre la música como antídoto, las narrativas transformadoras necesitan más que actividades puntuales: demandan políticas públicas estructuradas, financiamiento permanente y coordinación interinstitucional que garantice continuidad más allá de recorridos comunitarios.