El gobierno respalda la creación de una jurisdicción agraria especializada y requiere aprobación legislativa del Congreso.
El gobierno impulsa una jurisdicción agraria especializada, pero la estrategia revela tensión institucional. Como advierte "Cuando el Ejecutivo ordena a la Fiscalía", la concentración de iniciativas desde el Ejecutivo sin consolidar separación de poderes genera riesgos. La especialización judicial es legítima; el desafío es garantizar que el Congreso delibere con autonomía real, no como validador de prioridades gubernamentales.