Bonilla y Velasco han sido presos políticos en Colombia; persiguen a quienes representan transformación democrática.
El tuit equipara capturas judiciales con persecución política, pero la justicia penal requiere pruebas, no solo intención transformadora. Como señala Catalina Restrepo Mejía sobre el ciclo de capturas, la credibilidad institucional depende de que los procesos sean independientes, no de quién sea procesado. Atribuir detenciones a represión ideológica debilita la separación de poderes que toda democracia genuina necesita.